martes, 26 de enero de 2016

Still Alice

Still Alice....una de esas películas. Hoy pensaba en el Altzeimer, mejor dicho hoy recordaba a mi abuela, compre astromelias y cada vez que las veo la recuerdo, recuerdo cuando se las daba y me decía: "Están bonitas". Recuerdo cuando veía a mi hijo y sonriendo preguntaba:" ..de quien es ese niño? e inmediatamente lo llamaba para tocarlo, cargarlo, también se reía cuando el gritaba y le decía: "..que fue chicoo". Recordaba cuando se comía un chocolate o un caramelo, siempre se reía como si supiera que hacia algo que no debía, pero con esa cara de gran satisfacción, recordaba que alguna vez le di masajes en sus manos, brazos y de nuevo, su cara de alivio, agrado...

Hoy, deje de tenerle tanto miedo a esa enfermedad. Apenas hoy entendí que no todo se pierde, aunque todo se olvide. Los Sentidos, ese agrado hacia las cosas buenas y bonitas, ahí estaban, ahí están a pesar de todo, una luz, una ventana para esta también terrible enfermedad...

La autora de esta entrada es mi querida hija Adriana Cova.


viernes, 22 de enero de 2016

About Time



“ About Time” Una cuestión de tiempo', la película que quieres ver (aunque aún no lo sepas), mi hija Adriana me la recomendó y cuando vi que tenía algo de fantasía pensé en no verla , pero esta película no va de viajes en el tiempo, ni siquiera va de la conquista de una enamorada. La película se desnuda y nos confiesa que no podemos dar marcha atrás a todo pero que sí podemos abrazar un presente al lado de los nuestros, de la familia, de los amigos, de la gente que nos quiere. 

Hay una sucesión de escenas que cargan a los personajes con tanta bondad y capacidad de resolución. Al fin y al cabo, las historias se hacen a base de conflictos y hay un momento en el que esta película carece de ellos.

"Me dio su fórmula secreta para la felicidad. La primera parte del plan era que siguiera con la vida ordinaria, viviéndola día a día, cómo todos los demás. Luego vino la segunda parte del plan, me dijo que viviera cada día de nuevo. La primera vez con la tensión nos impide ver lo bonito que es el mundo, pero la segunda vez notándolo."

"Los verdaderos problemas de tu vida siempre serán cosas que jamás llegaron a preocuparte."


domingo, 8 de marzo de 2015

Ese tinto... Nunca más

Mientras observo su caída en el recinto acogedor de la taza cuyo destino final es el alma, siento como   me abraza con su aroma. Crónica de un cuento que no lo es,  de una historia que nunca se escribió más que en tiempo futuro, porque el final, nunca fue presente.Hojas esparcidas en minutos y horas que jamás estarán de vuelta. Mi grito es mudo y nadie escucha, los ecos de tu nombre son sólo míos, mi corazón siente que ya no hay nada en este delirio sin ti, los días pasan, me atrapan, en una especie de espiral de espera.

Desde el Andén



Desde el andén, mi mirada recorría la estación, hice lucir mi habilidad con el detalle, para retratar con la vista los vestigios que sutilmente delataban las características de aquel momento que los originó. Imponente la estatua “Italia y Suiza”, de Margherita Toppi, dos mujeres muy juntas en señal de hermandad.


Desde el acceso al andén 1, vislumbro a “El emigrante”, Pietro Chiesa, me recordó a Gerbasi , "Venimos de la noche y hacia la noche vamos”, metáfora disiente de una verdad incuestionable.


“Chiasso capolinea – tutti scendono”, se escucha a través de los megáfonos. Es la estación última de este tren regional. Todos los pasajeros se apresuran en bajar del tren. Desde el andén puedo divisar a un joven inmigrante de tez oscura, estaba nervioso, con una expresión pávida en su rostro, ha sido detenido y conducido al puesto de control.


¿Su delito? Mitigar el hambre convertido en “obra de mano barata” en algún lugar que le garantice un mendrugo de pan. De nuevo recordé a “Mi padre el inmigrante”. “Yo vengo… donde el pan ha dejado de ser para los hombres. ¡Ampárame, oh tierra maravillosa!".Volví mi mirada hacía él y sentí que le llegó mi abrazo de bienvenida.

domingo, 14 de diciembre de 2014

Mis tardes de Domingo


Querido Domingo

A pesar de ese sol resplandeciente que  traes hoy contigo ,no logras avivarme,

Tu sombra se cierne  cada semana sobre nosotras.

Apenas llegas ,nos ponemos en guardia, nos preparamos para ese lunes de quimio.

Hoy les rapé la cabeza a las dos.

Hacemos la maleta, ropa para cinco días. Cinco días más de quimio. 

Un respeto silencioso campea entre nosotras. No hablamos de nada. Tenemos nuestra particular libertad. Aquí no nos atosiga el retraimiento. No existe el orgullo, y el ego se evapora en el exhorto cálido de nuestras miradas.

La queja del pequeño dolor, crea un cruce de miradas, un guiño, son suficientes, para que cada palabra no dicha ,trence muda, su temor en nuestros corazones.

Imaginas esa lava, irrumpiendo en su débil cuerpecito de nuevo, mientras la salud se desentiende tras esas puertas y solo te queda esperar a que salga y regrese a casa para luego comenzar otra de tus tardes, domingos sin fin. 


Domingos de mil ciclos que parecieran no terminar nunca, Mi hija, mi nieta y yo no podemos dejar de ponernos ansiosas con tu llegada.

miércoles, 9 de julio de 2014

¿Dónde estaba el Ângel negro de tu guarda?

Déjame reposar,
aflojar los músculos del corazón
y poner a dormitar el alma
para poder hablar,
para poder recordar estos días,
los más largos del tiempo.
Convalecemos de la angustia apenas
y estamos débiles, asustadizos,
despertando dos o tres veces de nuestro escaso sueño para verte en la noche y saber que respiras.


Necesitamos despertar para estar más despiertos
en esta pesadilla llena de gentes y de ruidos.
Tú eres el tronco invulnerable y nosotros las ramas,
por eso es que este hachazo nos sacude.
Nunca frente a tu muerte nos paramos
a pensar en la muerte,
ni te hemos visto nunca sino como la fuerza y la alegría.
No lo sabemos bien, pero de pronto llega
un incesante aviso,
una escapada espada de la boca de Dios
que cae y cae y cae lentamente.

y he aquí que temblamos,
que nos ahoga el llanto contenido,
que nos aprieta la garganta el miedo.
Nos echamos a andar y no paramos
de andar jamás, después de medianoche,
en ese pasillo silencioso
donde  moro despierta de ángel.
Esperar que murieras era morir despacio,
estar goteando del tubo de la muerte,
morir poco a poco, a pedazos.

No ha habido hora más larga que cuando no dormías,
ni túnel más espeso de horror y de miseria
que el que llenaban tus lamentos,
tu pobre cuerpo herido.

Morir es retirarse, hacerse a un lado,
ocultarse un momento, estarse quieto,
pasar el aire de una orilla a nado
y estar en todas partes en secreto.
Morir es olvidar, ser olvidado,
refugiarse desnudo en el discreto
calor de Dios, y en su cerrado
puño, crecer igual que un feto.
Morir es encenderse bocabajo
hacia el humo y el hueso y la caliza
y hacerse tierra y tierra con trabajo.


Apagarse es morir, lento y aprisa,
tomar la eternidad como a destajo
y repartir el alma en la ceniza.
amigo de mi alma, tierno y fuerte,
saca tu cuerpo amor mío,
saca tu cuerpo de la muerte.

Saca tu corazón igual que un río,
tu frente amplia en que aprendí a quererte,
tu brazo como un árbol en el frío,
saca todo tu cuerpo de la muerte.
Amo tus canas, tu mentón austero,
tu boca firme y tu mirada abierta,
tu pecho vasto y sólido y certero.

Estoy llamando, tirándote la puerta.
Parece que yo soy  la que me muero:
¡Amor  mío, despierta!
No se ha roto ese vaso en que bebiste,
ni la taza, ni tu plato.
Ni se quemó la cama en que moriste.
Te sobrevive todo. Todo existe
a pesar de tu muerte.
Parece que la vida nos embiste
igual que el cáncer sobre tu vientre.

Te enterramos, te lloramos, te morimos,
tu estás muerto y yermo
mientras pensamos en lo  que no hicimos
y queremos tenerte aunque sea enfermo.

Nada de lo que fuiste, fuiste y fuimos
a no ser habitantes de tu abismo,
amigo de mi vida todo el tiempo,
protector de mi miedo, vaso mío,
palabra clara, corazón resuelto,
te has muerto cuando más falta hacías,
cuando más falta me haces,
esponja de mi llanto,
pañuelo de mis ojos, almohada de mi sueño.

Te has muerto y me has matado un poco.
Porque no estás, ya no estaremos nunca
completos, en un sitio, de algún modo.
Algo le falta al mundo, y tú te has puesto
a empobrecerlo más, y a hacerlo a solas.
Mientras los niños crecen, tú, con todos los muertos,
poco a poco te acabas.

Yo te he ido mirando a través de las noches
por encima del mármol, en tu pequeña caja.
Un día ya sin ojos, sin nariz, sin orejas,
otro día sin garganta,
la piel sobre tu frente agrietándose, hundiéndose,
tronchando obscuramente el trigal de tus canas.
Todo tú sumergido en humedad y gases
haciendo tus deshechos, tu desorden, tu alma,
cada vez más igual tu carne que tu traje,
más madera tus huesos y más huesos las tablas.
Tierra mojada donde había tu boca,
luz aniquilada,
el silencio tendido a todo tu tamaño
germinando burbujas bajo las hojas de agua.
Flores dominicales a dos metros arriba
te quieren pasar besos y no te pasan nada.

Mientras los niños crecen y las horas nos hablan
tú, subterráneamente, lentamente, te apagas.
Lumbre enterrada y sola, pabilo de la sombra,
Veta de horror para el que te escarba.
¡Es tan fácil decirte "amado mío"
y es tan difícil encontrarte, larva
de Dios, semilla de esperanza!
Quiero llorar a veces, y no quiero
llorar porque me pasas
como un derrumbe, porque pasas
como un viento tremendo, como un escalofrío
debajo de las sábanas,

sosteniendo la muerte, ni la espuma
en que naufraga el mar, ni —no— las playas,
la arena, la sumisa piedra con viento y agua,
ni el árbol que es abuelo de su sombra,
ni nuestro sol, hijastro de sus ramas,
ni la fruta madura, incandescente,
ni la raíz de perlas y de escamas,
, ni tu hipo,ni mi locura, y ni tus espaldas,
sabrán del tiempo obscuro que nos corre
desde las venas tibias a las canas.

He aquí que todo viene, todo pasa,
todo, todo se acaba.
¿Pero tú? ¿pero yo? ¿pero nosotros?
¿para qué levantamos la palabra?
¿de qué sirvió el amor?
¿cuál era la muralla
que detenía la muerte? ¿dónde estaba
el àngel  negro de tu guarda?

Ángeles degollados puse al pie de tu caja,
y te eché encima tierra, piedras, lágrimas,
para que ya no salgas, para que no salgas.

(este no es mio es tomado de : Algo sobre la muerte del mayor Sabines)  


jueves, 29 de mayo de 2014

Muchos viven en una muda desesperación

Al leer no piensen solo lo que cree el autor, no olviden lo que ustedes creen, deben pelear por buscar cada uno su voz, porque cuanto más tarde empiecen, menos probable es que la puedan hallar.

Recoge rosas mientras puedas, los tiempos pasan pronto y esta misma flor que hoy sonríe, mañana morirá.

No importa lo que digan las palabras y las ideas si cambian al mundo.

No leemos y escribimos porque sea tierno, escribimos y leemos poesía porque somos miembros de la humanidad, y la humanidad rebosa pasión, la medicina, leyes, administración, ingenierías son muy nobles y necesarias para sostener la vida, pero la poesía, belleza, romance, amor es por eso que vivimos.

Yo fui a los bosques porque deseaba vivir en meditación, vivir profundamente y extraer el tuétano de la vida, a ver si podía aprender lo que enseña y no descubrir en el lumbral de la muerte que no había vivido.

Amigos míos, aún no es tarde para hallar un nuevo mundo, mantengo el propósito de ir más allá del ocaso, es cierto, no tenemos la misma fuerza que en los viejos días, movía cielo y tierra, somos lo que somos, hombres de idéntico temple en corazones heroicos, débiles por el tiempo, más fuertes por voluntad para luchar, hallar descubrir y no rendirse.

Solo al soñar tenemos libertad, siempre fue así y siempre lo será.

Hay un momento para el valor y otro para la prudencia y el que es inteligente los distingue.



La sociedad de los poetas muertos